Muchos de nosotros conocemos las bolsas de gel de sílice porque más de uno en alguna ocasión, seguro que cuando éramos pequeños, se nos ha ocurrido abrirlas y echarnos un par de bolitas a la boca, con el consecuente aprendizaje de lo que no se debía de volver a hacer con ellas y hasta que no hemos alcanzado un grado de madurez suficiente, no sabíamos para que sirven
En fotografía este tipo de bolsitas resultan muy útiles para todos los que vivan en una zona que tenga una humedad relativa suficientemente alta, como para saber que afecta a nuestra cámara sobre todo en los meses estivales de verano, con el consecuente deterioro de los mecanismos que componen el equipo fotográfico.
Son apropiadas para llevar alguna en la/el bolsa/o de la cámara, o de los objetivos, para evitar que esa humedad en un momento dado pueda desajustar los equipos, y suele ser muy recomendable “desecarlas” cuando vemos que dicha bolsita de sílice tiene ya un volumen considerable (cuando veamos que está hinchada, para que nos entendamos), lo que nos indicará que está cumpliendo perfectamente su trabajo de absorver la humedad que de otro modo podría estar siendo absorvida por nuestro material fotográfico, y que seguramente no queramos que ocurra una vez conocido su efecto
La mejor forma de desecar dichas bolsitas para poder volver a utilizarlas, es meterlas en el microondas a una potencia relativamente normal (entre 200 y 300 Wattios es más que suficiente), por un tiempo no superior a los 30 ó 40 segundos… aunque mi recomendación es ir comprobando a períodos pequeños de tiempo de no más de 20 segundos, si el volumen de la bolsa disminuye y no se agrieta la bolsa, debido a que una vez que la bolsa se agriete o se rompa, ya no nos valdrá para seguir llevando junto a nuestro material fotográfico.
Generalmente estas bolsitas suelen venir con la mayor parte de los electrodomésticos, en bolsas de un cierto volumen, por lo que si nos interesa tener una cuantas para usarlas, simplemente es acercarse a una tienda de electrodomésticos y preguntar por si tienen bolsitas de dicho gel de sobra, y seguro que nos llevaremos un buen cargamento de ellas, ya que generalmente se suelen tirar una vez abierto el embalaje.
Meteremos algunas en el bolso donde llevemos la cámara de modo que la humedad que absorva la bolsita, no la absorverála cámara y ya tenemos la utilidad para que nuestros equipo duren mucho más tiempo cuando haya un problema de humedad importante